Emma Gullström

Nombre: Emma Gullström
Profesión: Creadora de contenido para redes sociales y estilista
Breve trayectoria: Estudió marketing y administración de empresas y trabajó como Directora de Branding y Desarrollo de Negocio en Isabella L öwengrip, también trabajó como consultora en estrategia de marca y creación de contenido.
Residencia: Piso en Estocolmo, Suecia
Familia: Hija Billie y su pareja Joseph
Enfoque actual: De baja maternal con Billie, de 5 meses
Instagram:@ofemma

Llevas cinco meses como madre, ¿cómo crees que ha cambiado tu vida?

La vida ha cambiado de verdad, aunque apenas se siente porque resulta tan natural. El cambio es, sin duda, a mejor. Para mí, los hijos son el sentido de la vida; los adultos tenemos tanto que aprender de los pequeños que hemos perdido por el camino. Ver el mundo a través de los ojos de un niño es mágico.

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¿Cómo viviste el embarazo?

Desgraciadamente, mi embarazo fue horrible; tuve náuseas intensas y migrañas del embarazo durante casi todo el tiempo. En la semana 30 empezó a mejorar, pero entonces llegaron dolores pélvicos y varices dolorosas. Sin duda quiero tener más hijos en el futuro, pero me da mucho miedo pasar por un embarazo así otra vez. Estuve de baja por enfermedad y apenas pude hacer nada, me perdí por completo. Pero valió la pena; puedo decirlo ahora con perspectiva, con mi hija en los brazos.

¿Cuáles son tres cosas de las que no querrías prescindir como madre primeriza?

Un sujetador de lactancia realmente cómodo, que puedas llevar las 24 horas, es imprescindible, así como ropa cómoda, preferiblemente holgada, que facilite la lactancia. Para mí, los primeros meses consistieron en hacer la vida diaria lo más fácil y cómoda posible para poder centrar toda la atención en la nueva persona. Y lo último, y quizá lo más importante, que diría que necesitas como madre primeriza es una pareja que te apoye. Si tienes al niño en solitario, quizá cuentes con tu madre, tu padre o una amiga que pueda estar ahí. Estar embarazada y pasar por el parto es una transición increíble, con hormonas y emociones a flor de piel; tener a alguien que te apoye, te anime o simplemente te escuche fue enormemente importante para mí.

Acabas de volver de tu primer viaje con Billie. ¿Cuál fue el mayor desafío y/o sorpresa de viajar con un bebé pequeño?

Viajar con Billie superó las expectativas, pero exigió mucha planificación y tratar de anticipar lo imprevisible para estar preparadas. Intento evitar el estrés innecesario y con algo de planificación se llega muy lejos. Supongo que también llevo un punto de controladora, jeje. Pero si algo sale mal, que pasa, hay que aceptarlo y sacar lo mejor de la situación. ¡Tengo que decir que te vuelves muy ingeniosa como madre! Si tuviera que mencionar un reto, sería viajar ligera sin dejar de llevar todo lo necesario —parece una ecuación imposible—, pero lo solucionamos facturando una maleta.

¿Cuáles son tus mejores consejos para hacer la maleta de vacaciones de verano con un bebé?

El sol es muy fuerte para los pequeños, así que un paraguas con protección UV, una manta UV, una gorra con protección en la nuca, ropa de algodón fresca y una solución de rehidratación son cosas importantes. Si vuelas, encontré muy práctico un portabebés o una bandolera. Algo que a menudo se olvida al volar es un cambio de ropa para ti: es fácil que te caiga un poco de leche en el regazo, y entonces viene bien un cambio. Y para la madre, un vestido fresco con función de lactancia es un acierto total.

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¿Hay lugares especiales que tengas ganas de enseñarle a tu hija?

Crecí en Mallorca, así que esa isla tiene un significado muy especial para mí. Quiero llevar a Billie allí y mostrarle toda la hermosa naturaleza. Pero también será increíble enseñarle Suecia: aquí también tenemos una naturaleza increíble. ¡El archipiélago sueco es difícil de superar!

Tú y tu pareja Joseph, que es fotógrafo, soléis trabajar juntos. ¿Cómo ha afectado tener un hijo a vuestra colaboración?

Diría que nos hemos vuelto aún más unidos. Nos divertimos mucho juntos y compartimos muchas ideas. Ahora, con un niño, hemos aprendido a escucharnos mejor. Vivimos más en simbiosis que antes y, claro, estamos increíblemente cansados con pocas horas de sueño, pero hasta ahora no nos lo hemos echado encima el uno al otro, jaja. ¡Espero que nunca empecemos a hacerlo!

Con tu experiencia como estilista, ¿cómo afrontaste la ropa durante el embarazo?

Intenté pensar a largo plazo, que la ropa premamá que comprara también funcionara cuando la barriga desapareciera. Mi uniforme durante el embarazo fueron pantalones cómodos o leggings y una camiseta oversize, además de vestidos. Sigo usando todas esas prendas; por ejemplo, ahora mismo, mientras escribo esto, llevo las mallas premamá de Boob: son increíblemente cómodas y siguen quedando bien.

¿Qué significa la sostenibilidad para ti?

Pensar a largo plazo y tener una mentalidad circular. Si ya no te gusta una prenda, véndela o dásela a una amiga. También he aprendido a fijarme mucho más en los materiales: cuanto mejor sea el material, más dura la prenda. He podido heredar algunas de las prendas antiguas de mi madre que ella tenía a mi edad, y eso me parece genial. Se trata de cuidar la ropa; quiero mejorar en la costura, por ejemplo. Ahora mismo, mi abuela me ayuda a arreglar prendas con costuras rotas o cosas así. Mi objetivo es poder hacerlo yo misma para poder remendar la ropa de Billie cuando empiece a correr y las prendas se desgasten.

¿Qué esperas transmitirle a tu hija?

¡Vaya, gran pregunta! Pero espero transmitirle curiosidad, curiosidad por el mundo y por las personas. Creo que gran parte del odio que vemos hoy entre grupos se basa en la ignorancia y el miedo. El entendimiento construye puentes, y para entendernos necesitamos ser curiosos.

¿En qué tipo de mundo esperas que crezca tu hija?

Uf, parece que ahora mismo pasa tantas cosas malas en el mundo, así que hay mucho que desear. La paz mundial estaría genial —¿puedo pedirla?—. También deseo un mundo más limpio, con aire más puro y océanos más limpios.

¿Qué está en la cima de tu lista de deseos?

El número uno en esa lista siempre será que Billie esté sana y feliz. Estuvo un poco indispuesta unos días hace poco, y no hay nada que duela más en el corazón de una madre que ver a su pequeño malito.